0

“Aqui ya hemos terminado, amigo mio, se acabo
Acércate, dame un abrazo, que este infierno remitió,
Esperadme aquí un momento, cuida de esta posición
Comprobare que terminamos la misión”.
Fue acabar estas palabras y nadie mas le volvió a ver,
Después de aquella victoria, sólo un loco coronel
renunciaría a una gloria que el jamas logró entender,
Eligió cargar su arma con un clavel.
Cuando los demas dormian se escapaba a la cantina
Y llorando le contaba a una mujer
Que si el honor y la victoria valen mas que las personas,
Es que no hemos aprendido nada
de las lagrimas que visten tu cara,
de la tristeza que esconden tus miradas,
de la vergüenza que siente mi alma
cuando nadie canta esta canción,
En la que digo que no me da la gana
de hacer como que no se nada
de cada vida que se marcha sin decir adiós.
Después de cada batalla se encogia su corazón,
Él debia mostrar orgullo, cuando sólo sentia dolor.
Preguntaba siempre al cielo quién habia ganado qué,
Pero nunca nadie supo responder.
(Coronel, La Oreja de Van Gogh)





