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Argumentos para la lucha por una vivienda digna
¿Cómo pinchar la burbuja inmobiliaria?
Los cálculos de todos analistas son que las viviendas están entre un
50% y un 150% por encima de su valor real. Si conseguimos pinchar la
burbuja inmobiliaria, y ahora mismo se dan unas condiciones idóneas
para ello, en un plazo que puede oscilar entre los 18 y los 24 meses,
te comprarás la casa de tus sueños a la mitad de su precio actual. Tú
decides si quieres gastarte ahora 80 millones de pesetas en un piso
“inflado” o si prefieres comprártelo por 40 dentro de 22 meses.
¿Cómo se pincha la Burbuja?
Como ya se ha dicho repetidamente en este y otros foros, la clave
para que bajen los precios de las viviendas es que se reduzca la
demanda. Eso es indiscutible desde la perspectiva de la economía de
mercado (y no hay otra). Mientras haya una fuerte demanda (o incluso
simples expectativas de demanda) la especulación hará su agosto .
Hay tres grupos de demandantes de vivienda en España:
1) las personas que realmente necesitan una vivienda, bien porque
buscan autonomía personal o quieren formar una familia, o bien porque
quieren dejar de pagar un alquiler. Este grupo lo forman casi
exclusivamente jóvenes de entre 20 y 35 años y trabajadores inmigrantes.
2) Los inversores/especuladores que, con intención de explotar la
necesidad del grupo anterior, utilizan sus excedentes de capital (sea
por ahorro, beneficios empresariales, rendimientos de negocios
familiares, especulación en bolsa o como rédito de algún tipo de
delincuencia organizada) para adquirir viviendas y, amparándose en un
régimen fiscal altamente favorable, esperar a que suban lo bastante
para devolverlas al mercado sensiblemente encarecidas.
3) Los nacionales (o extranjeros, de la CE principalmente) que buscan una segunda residencia.
Afortunadamente el grupo más numeroso, todavía, es el primero; por
lo que está en su mano encauzar la oferta y la demanda hacia una bajada
de precios. No obstante, hay una serie de obstáculos que hay que vencer
para que ese grupo tome conciencia de que puede y debe hacerlo. Todos
ellos son factores psicológicos de una terrible fuerza: la idea de que
alquilar es tirar el dinero, de que no se es verdaderamente libre hasta
que no se posee el lugar donde se vive, de que en una comunidad
mercantilista no se es nadie si no se es propietario de algo y, por
supuesto, la quimera de que comprando no solo se convierte uno en
propietario, sino también en inversor, por lo que empieza uno a
enriquecerse desde el mismo momento en que firma la hipoteca.
Por otro lado, una serie de grupos con enormes intereses en el
sector alimentan constantemente esa postura psicológica y fomentan la
obsesión de la gente por adquirir vivienda al precio que sea: los
promotores inmobiliarios, las entidades financieras, las agencias de
compra-venta de inmuebles, los inversores/especuladores (el segundo
grupo de demandantes al que nos hemos referido antes) y hasta el propio
gobierno, al que se ha convencido de que el PIB nacional depende tanto
de un alza en los precios de las viviendas que sería una catástrofe que
éstas bajaran.
Desgraciadamente hay otro grupo más numeroso e influyente que todos
esos y que presiona en la misma dirección: son todos aquellos que ya
tienen solucionado el problema porque ya compraron, y que instan
constantemente a quienes todavía no lo han hecho, a que lo hagan. Este
grupo, a pesar de no tener intereses directos, ejerce mucha más presión
que los otros, dado que en él se incluyen los familiares, amigos y
conocidos de todos los que buscan vivienda, y sus posturas van desde
una sincera preocupación por su problema hasta considerarlos idiotas
–esta última es típica de quien se ha hipotecado recientemente a 40
años o más (seguramente no estará muy seguro de lo que ha hecho) –
A pesar de todos estos condicionantes, a pesar de sentirse desvalido
y presionado desde todos los ámbitos, el futuro comprador puede hacerse
dueño de la situación con suma facilidad.
¿Por qué son idóneas las condiciones actuales para pinchar la burbuja?
* En primer lugar porque los precios han alcanzado unos niveles tan
desorbitados que ya empiezan a fallar todas las trampas que el mercado
ha venido poniendo para “cazar” nuevos compradores, la más perniciosa
de las cuales ha sido la ampliación de los plazos de amortización de
los créditos hipotecarios, que han llegado ya a los 50 años. La gente
tiene que asumir que una hipoteca a 50 años es en realidad una deuda
intergeneracional, y que es moralmente inaceptable lastrar el futuro de
sus hijos, muchos de los cuales aún no han nacido, con cargas que no
sabemos si aceptarían.
* En segundo lugar porque los precios han ralentizado su ascenso y
es más fácil que la gente se convenza de que merece la pena esperar a
ver que pasa.
* En tercer lugar porque hemos entrado en una crisis del petróleo
que disparará la inflación y hará subir el precio del dinero (los tipos
de interés), por lo que las cuotas mensuales se pondrán prohibitivas,
incluso a 50 años de amortización.
Así pues, lo único que falta para cerrar el círculo es que el
principal grupo de compradores, los que de verdad necesitan una
vivienda, decidan demorar por un tiempo la compra. Si alquilan durante
un par de años (como máximo), los aproximadamente 2,5 millones de
pesetas que se gastarán en ello son, en realidad, la mejor inversión de
su vida, ya que puede suponerles unos ahorros de hasta 50 millones,
dependiendo del tipo de inmueble que estén buscando ¿Alguien conoce
algún valor, fondo de inversión, imposición bancaria u obligación del
Estado capaz de alcanzar una revalorización del 2000% en dos años?
En el mercado hay sobrada oferta de viviendas de alquiler y a
precios razonables, sobretodo si los comparamos con los precios de
venta. Considerar una estupidez pagar por un alquiler es como
considerar que pagar por una habitación de hotel es cosa de idiotas.
Alguien te ofrece un servicio (en este caso pone a tu disposición una
vivienda durante un determinado periodo de tiempo) y tú pagas por ello
¿Qué hay de estúpido en esa transacción comercial? Cuando se dice que
por el mismo precio del alquiler, o algo más, podrías comprar casa
mediante una hipoteca a un plazo lo bastante largo, se olvida que con
los precios de venta actuales, a lo que puedes acceder es a una
vivienda mucho más pequeña y peor situada que la que consigues
alquilando, y que estarás pagando ese precio (o bastante más si los
tipos de interés suben) durante 40 o 50 años. O visto de otro modo, con
el capital e intereses que hay que invertir para comprar una vivienda,
podrías alquilarla durante 100 años o más ¿Quién es entonces el
estúpido?
¿Qué pasa si, a pesar de todo, los precios no bajan?
Ese es un escenario económicamente improbable y sociológicamente
imposible. Los únicos requisitos para que la estrategia no falle son
que la gente se mantenga en sus trece como mínimo durante un año y
medio y, por supuesto, que la postura de alquilar en vez de comprar,
sea ampliamente secundada. Sin embargo, hay que tener muy claro el
escenario que se producirá una vez que la gente se decida a pinchar la
burbuja. Esta es quizá la parte más importante de esta propuesta y por
eso debería ser difundida y leída por el mayor número posible de
personas interesadas.
1.-En los primeros meses el mercado apenas mostrará reacción. Sus
agentes (inmobiliarias, órganos de la Administración, bancos, etc.) no
mostrarán mayor alarma e incluso de instalarán con más fuerza en su
postura de la bicoca: “compre ya y hágase usted también rico”. Es
posible que al empezar a bajar los precios (las primeras en resentirse
serán las viviendas que más han subido) los inversores/especuladores
aprovechen para hacer algunas adquisiciones en lo que puede parecer un
buen negocio, por lo que proporcionarán al mercado un pequeño balón de
oxígeno.
2.-Una vez pasada esa primera aparente reacción al alza, los precios
empezarán a caer, ahora ya en caída libre. La explicación es muy
sencilla. Aunque algunos inversores “ingenuos” han visto una buena
oportunidad en cuanto los precios se han estancado o han bajado un
poco, la mayoría, versados todos ellos en las lides de la especulación,
estaban a la expectativa y, en cuanto se dan cuenta de que la reacción
al alza es solo un espejismo, se lanzan en tromba a liquidar sus
inversiones. Esa es la dinámica de todo crack especulativo, y ha habido
ya unos cuantos.
3.-En este momento, calculo que al año más o menos desde que la
gente se decidió por el alquiler, ya se ha puesto de nuestra parte, muy
a su pesar, el grupo de los especuladores; precisamente el que más daño
hizo en la fase de inflación. Por supuesto, vendrán los pánicos de las
entidades financieras y del gobierno, las llamadas a la tranquilidad,
el anuncio de ayudas al sector, las medidas para reactivar la demanda,
etc.
4.-Pero hay que mantenerse firmes, Que no te convenzan de que tú
eres el culpable de nada: ni del paro en la construcción, ni de las
dificultades de tal o cual empresa, ni mucho menos de la reducción del
PIB o del estancamiento económico. Tú solo querías y quieres comprarte
una vivienda a precio real de mercado y no gravada con una especie de
“impuesto revolucionario” que iba a parar a manos de unos cuantos
especuladores sin escrúpulos. Fue el gobierno el que te empujó a actuar
por tu cuenta al no hacer nada para regular un mercado basado en la
rapiña y la corrupción.
A pesar de que los precios ya han bajado bastante y puede resultar
tentador comprar, hasta que la vivienda deseada no esté al 50% del
valor que tenía al inicio del proceso, conviene no hacerlo; tanto por
la pérdida absurda de dinero que ello supone como por el riesgo de
detener el proceso antes de tiempo. Date cuenta que la demanda se está
acercando a cero, puesto que no solo los compradores necesitados se han
decidido a esperar y los especuladores a vender, sino que quienes
buscaban una segunda residencia, o sea, quienes menos prisa tenían por
comprar, a la vista de lo que está ocurriendo, también habrán dejado su
decisión en suspenso.
5.-En la fase final del proceso las propias agencias de
compra-venta, que tan dañinas han sido en la fase de inflación de
precios, también se pondrán de nuestra parte. Piénsese que estas
empresas son neutras en cuanto a que el mercado esté al alza o a la
baja (si bien prefieren lo primero antes que lo segundo, puesto que
sacan más dinero en cada transacción). Lo que no se pueden permitir es
que el mercado se paralice, por lo que si antes decían a sus clientes
vendedores que podían sacar a sus inmuebles muchos más millones que los
que nunca hubieran soñado, ahora les dirán que vendan por lo que sea.
Así pues, el pinchazo de la burbuja inmobiliaria es un proceso que
se alimenta a sí mismo. Lo único que tenemos que hacer quienes
necesitamos una vivienda es sentarnos a esperar en nuestra butaca de
nuestro piso de alquiler.
Pero que nadie se alarme, el país no se hundirá por ello.
Afortunadamente España cuenta con sectores más imaginativos, más
saneados y más honestos para crecer económicamente. No solo eso, sino
que una vez racionalizado y equilibrado el sector de la construcción,
éste volverá a quedar en manos de los empresarios más especializados y
más capaces (ahora mismo promueven viviendas hasta los toreros),
desapareciendo felizmente de la escena tanto personaje siniestro,
prevaricador y corrupto.
Por último, el presupuesto básico de esta propuesta es que suscite
una respuesta masiva de quienes necesitan comprar, decidiéndose por el
alquiler; para lo cual es necesario que llegue al máximo posible de
personas interesadas. Se podrían difundir mensajes cortos como los que
aparecen al principio de propuesta, ya sea mediante bloggs, foros,
e-mail o SMS, aunque siempre poniendo como referencia esta página web o
alguna otra donde pueda leerse o descargarse el contenido completo de
la propuesta. Son también válidas las pegatinas en autobuses o
escaparates, las chapas, los anuncios en los tablones de la Universidad
o en las secciones de compraventa de los periódicos, etc. En todo caso,
lo que hay que cambiar es la tendencia de la presión a la que se ven
sometidos los posibles compradores por su entorno más próximo, de ahí
que sea muy importante una masiva inundación de mensajes a favor del
alquiler como medida temporal para poder acceder a una vivienda digna
en propiedad.






wow y es que como cuesta comprar una vivienda dicna y es que la vida esta tan dura ,en lo personal tengo que alquilar una y para mi es como regalar la plata , pero para mi desgracia no tengo la posibilidad de comprar una vivienda propia y se que al igual que yo hay cual quier cantidad de gente en la misma situacion .