Los médicos de prisiones alertan de que el virus hepático ha sustituido al VIH en las cárceles 


Además de estar privados de libertad, muchos de los reclusos españoles
están enfermos. Uno de cada 10 padece sida y casi un tercio del total
está infectado de hepatitis C. Mientras los contagios por VIH han
descendido en los últimos cinco años, los del virus hepático, que se
transmite principalmente a través de la sangre, se han disparado. Son
datos de la Subdirección General de Sanidad Penitenciaria hechos
públicos en el VI Congreso de esta especialidad inaugurado en
Zaragoza.

«Una vez que se ha conseguido reducir la prevalencia de la infección
por VIH, la hepatitis C es el nuevo reto», señaló Alberto Esteban,
vicepresidente del comité científico del congreso. Cerca de 20.000 de
los más de 60.000 reclusos que viven en cárceles españolas están
infectados por este virus, y un 20 por ciento de los casos de hepatitis
C pueden terminar en cirrosis hepática y cáncer de hígado. Además, los
expertos recordaron que cerca de la mitad de los enfermos de hepatitis
C padece también sida.

Sin embargo, el virus C, al contrario que el VIH se puede erradicar
en entre un 40 y un 85 por ciento de los casos con un tratamiento
farmacológico, aunque depende del genotipo. Por eso, un total de 26
cárceles españolas participan en un estudio sobre el tratamiento de la
hepatitis C. En el estudio, denominado «Ribadot», que comenzó hace
cuatro meses, está previsto hacer el seguimiento de unos 250 internos
infectados con el virus de la hepatitis C, explicó el coordinador del
mismo, Pablo Saiz de la Hoya, médico de la cárcel de Alicante.

Los médicos intentarán que los reclusos no abandonen el tratamiento.
Los expertos creen que tendrán los primeros resultados en 2008.

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Publicado en Hepatitis C 2000 Blog