0
Amebas de Mañolandia:
Me
dirijo a ustedes para exponerles una queja que seguro es respaldada por
más amebas de la ciudad. No hace mucho que frecuento el ambiente
maño. Antes de ir siempre pensé que esos bares eran
antros de perversión en los cuales todas las amebas iban a
“matar”. El primer día que acudí a uno de estos bares
salí convencida de que eran todo lo contrario.
“La ameba
nueva y líder se dispone a entrar en territorio desconocido (bar
de música cutre). Las amebas veteranas de dicho lugar (que no
mayores, más bien jovenzuelas) hacen un fichaje de las amebitas
nuevas. Las miradas se entrecruzan y las recién llegadas amebas
se regocijan ante tal recibiendo (Traducción:
¡Coño, he ligao!). Sin embargo sólo es un
espejismo. Las amebas veteranas muestran desinterés por las
amebitas nuevas mientras estas posan con su cara feliz esperando que
alguna de las habituales en ese territorio comience su ritual de
apareamiento.
Pasados varios días las amebitas no ligan ni un
colín y alguna de ellas se lanza a la desesperada a otra ameba
ya “fichada” con absurdas preguntas/comentarios como: “perdona,
¿sabes a que hora cierran?”, “¿podrías indicarme
donde está el servicio” (dicho desde la mismísima puerta
del W.C), o “me suena tu cara y no se de qué”. Una vez
más nuestras amebitas recién iniciadas en la noche gay
zaragozana vuelven a sus casas pensando en nuevas estrategias para
interrelacionarse con las otras amebas”
Resumiendo:
Queja
número 1: los pocos bares que hay de chicas no me gustan ni ver,
ni a mí ni a un montón de peña (tengo datos de
encuestas). Si algún empresario lee esto haga el favor de montar
un bar de nenas en condiciones. ¡Aquí hay negocio!
Queja
número 2: amebitas habituales, dejad de fichar a la peña,
¡que el movimiento se demuestra andando! O al menos dejad que os
pregunten la hora.
Queja número 3: amebitas que no van al
ambiente. ¿Dónde estáis? ¡Id hacia la
luz!.¡No tengáis miedo!





