Nvía estafadores
-A mi también me han estafado.
Resulta que últimamente recibo en mi móvil mensajes publicitarios que yo no he pedido a NADIE que me manden.
Este mes me llega la factura del teléfono y cual es...
Seguridad en la red.
.1• Instala un buen antivirus que sea conocido y lleve un tiempo en el mercado. Actualízalo a menudo para evitar cualquier amenaza en tu ordenador.
2• Utiliza contraseñas con letras,...
1485 movistar. JA, JA, JA HASTA CUANDO. Lo pongo en mayúscula porque grito de indignación.
.
Quería comentar mi experiencia con el kit prepago y el servicio de atención al cliente 1485 de movistar:
El pasado día 4...
Censura en facebook
Me manda mi amigo Ascolopendro peptido de circularframe un mail en el cual me cuenta que facebook le ha censurado lo siguiente:
Comentario de Rajoy y Don Pimpón: Confirmado, Rajoy y Don Pimpón...
Disformismo - Definicion: Se denomina diformismo sexual a las variaciones en la fisonomía externa que se presentan entre los individuos machos y hembras de una misma especie.
El disformismo salta a la vista......
Posted on : 11-10-2009 | By : leoword | In : Uncategorized
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NO VAS A TENER CASA EN LA PUTA VIDA
No se puede encontrar una vivienda digna a un precio razonable
La vivienda solicitada no está disponible en este momento. Puede que el país tenga una burbuja inmobiliaria o que necesite ajustar la configuración de sus leyes para acabar con los especuladores.
Pruebe lo siguiente:
Haga clic en el botón Seguir Buscando o vuelva a intentarlo cuando la burbuja reviente.
Si escribió la cantidad que puede pagar en la barra de direcciones, compruebe que sea suficiente.
Para comprobar la configuración de su crédito, haga clic en el menú Hipotecas y después en Opciones de Interés. Haga clic en Plazos de pago en la ficha Cuotas y Letras. La configuración debe ser igual a la proporcionada por su banco, caja de ahorros, entidad financiera o usurero particular (25, 30, 40 años).
Si el gobierno lo permite, las administraciones locales pueden liberar suelo urbanizable y permitir la construcción de viviendas de protección pública a precio asequible.
Si desea que su administración local fomente la vivienda protegida, haga clic en Soñar es gratis
Algunas viviendas requieren unos desplazamientos diarios de 128 Kms. Haga clic en el menú Distancias y luego en Acerca del Transporte para determinar la cantidad de tiempo y dinero que va a perder todos los días en ir y volver del trabajo.
Si está intentando obtener acceso a una vivienda protegida, asegúrese de que es compatible con sus ingresos y su configuración familiar. Haga clic en el menú Promociones y después en Solicitar Vivienda. En la ficha Requisitos, desplácese a la sección de Documentación y compruebe los documentos a presentar. Con un poco de suerte, su solicitud será la mejor de entre las 30.000 presentadas.
Haga clic en el botón Atrás para seguir viviendo con sus padres otro año más.
No se pudo encontrar la vivienda o error inmobiliario
Cuchitril Explorer
El prestigioso periódico estadounidense The Washington Post publicaba el Jueves en la portada de su edición digital y en la página 11 de la versión impresa un reportaje sobre «las leyes urbanísticas en la costa mediterránea» que «permiten un boom urbanístico pero atraen la corrupción».
Bajo el título, «En España, una marea de desarrollo» el prestigioso periódico norteamericano se hace eco del desenfrenado crecimiento urbanístico experimentado en la costa española, incluidas las ampliaciones de puertos deportivos en «zonas ambientalmente sensibles» y la proliferación de «miles de nuevas casas y habitaciones de hotel y cientos de campos de golf en zonas sin agua, y que además, están sufriendo la peor sequía de los últimos años».
“los traficantes de droga en el sur de españa tienen inversiones en el sector inmobiliario puesto que es un sector cómodo para blanquear dinero sin que se pregunte nada”.
El periodista recuerda la Operación Malaya, que ha supuesto «el arresto de la alcaldesa de Marbella y diez personas más» además del embargo de «más de 3.000 millones de dólares en depósitos y la congelación de 1.000 cuentas bancarias». Pero arranca el reportaje con la historia de una pareja de belgas residentes en Benissa, Lieve de Cleippel y Hubert van Bel, afectados por un programa de actuación integrada (PAI) que les hará «perder más de la mitad de nuestra tierra, y por si eso fuera poco, encima vamos a tener que pagar 700.000 euros».
El periodista de The Washington Post asegura que la legislación urbanística valenciana es conocida como «la ley que roba la tierra» porque «entrega el control de la propiedad a los promotores ofreciéndoles formas legales para forzar a los propietarios a renunciar a la tierra y obligarles a comprarla de nuevo». Y recuerda las 15.000 quejas presentadas ante el comité de peticiones del Parlamento Europeo y cita declaraciones del eurodiputado Michael Cashman en las que habla de «entre 18.000 y 20.000 violaciones de derechos humanos individuales». The Washington Post intentó recabar la opinión del «Gobierno de Valencia» quien «pidió las preguntas sobre su legislación por escrito, pero desde entonces no han enviado ninguna respuesta».
El artículo también recoge declaraciones de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega para anunciar la nueva ley del suelo estatal que ha aprobado el Gobierno y las inversiones para recuperar zonas de costa. También se hace eco de las declaraciones del alcalde de Benissa, quien defiende el PAI que afecta a la pareja belga, «les permitirá construir casas en sus terrenos» y defiende la legislación valenciana porque «los ayuntamientos convierten terrenos agrícolas en terrenos urbanizables». El artículo también cita una actuación urbanística en Altea donde «se está rellenando con hormigón un acantilado entero».
El prestigioso periódico estadounidense The Washington Post publicaba el Jueves en la portada de su edición digital y en la página 11 de la versión impresa un reportaje sobre «las leyes urbanísticas en la costa mediterránea» que «permiten un boom urbanístico pero atraen la corrupción».
Bajo el título, «En España, una marea de desarrollo» el prestigioso periódico norteamericano se hace eco del desenfrenado crecimiento urbanístico experimentado en la costa española, incluidas las ampliaciones de puertos deportivos en «zonas ambientalmente sensibles» y la proliferación de «miles de nuevas casas y habitaciones de hotel y cientos de campos de golf en zonas sin agua, y que además, están sufriendo la peor sequía de los últimos años».
“los traficantes de droga en el sur de españa tienen inversiones en el sector inmobiliario puesto que es un sector cómodo para blanquear dinero sin que se pregunte nada”.
El periodista recuerda la Operación Malaya, que ha supuesto «el arresto de la alcaldesa de Marbella y diez personas más» además del embargo de «más de 3.000 millones de dólares en depósitos y la congelación de 1.000 cuentas bancarias». Pero arranca el reportaje con la historia de una pareja de belgas residentes en Benissa, Lieve de Cleippel y Hubert van Bel, afectados por un programa de actuación integrada (PAI) que les hará «perder más de la mitad de nuestra tierra, y por si eso fuera poco, encima vamos a tener que pagar 700.000 euros».
El periodista de The Washington Post asegura que la legislación urbanística valenciana es conocida como «la ley que roba la tierra» porque «entrega el control de la propiedad a los promotores ofreciéndoles formas legales para forzar a los propietarios a renunciar a la tierra y obligarles a comprarla de nuevo». Y recuerda las 15.000 quejas presentadas ante el comité de peticiones del Parlamento Europeo y cita declaraciones del eurodiputado Michael Cashman en las que habla de «entre 18.000 y 20.000 violaciones de derechos humanos individuales». The Washington Post intentó recabar la opinión del «Gobierno de Valencia» quien «pidió las preguntas sobre su legislación por escrito, pero desde entonces no han enviado ninguna respuesta».
El artículo también recoge declaraciones de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega para anunciar la nueva ley del suelo estatal que ha aprobado el Gobierno y las inversiones para recuperar zonas de costa. También se hace eco de las declaraciones del alcalde de Benissa, quien defiende el PAI que afecta a la pareja belga, «les permitirá construir casas en sus terrenos» y defiende la legislación valenciana porque «los ayuntamientos convierten terrenos agrícolas en terrenos urbanizables». El artículo también cita una actuación urbanística en Altea donde «se está rellenando con hormigón un acantilado entero».