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La posibilidad de copiar una obra para uso personal sería ilegal, si no fuera porque lo autoriza la ley
La SGAE ya nos tiene acostumbrados a sus perlas, pero esta última es realmente genial y penosa a la vez. Lo peor es que ¿nuestros? políticos estén consintiendo el canon. Me quedo con una respuesta de un usuario de Menéame:
Robar dinero por cada CD que se vende sería ilegal, sino fuera porque lo autoriza la ley
No sólo nos quejamos los internautas, si no también sus jefes. A ver cómo queda al final el asunto del canon, a ver si se impone la SGAE el Ministerio de Cultura o el sentido común
Ministerio de Industria. Porque mientras se dedican a despotricar unos
políticos contra otros, la brecha digital sigue creciendo…






“Yo estuve trabajando 14 años para la SGAE y la conozco bien; como
músico también soy socio y he trabajado con muchos músicos. En fin, me
conozco el percal y sí, a la SGAE la odian casi todos, los socios, los
usuarios, los que pagan, sus empleados… Es una estructura bastante
tóxica y tiene un clima muy enrarecido, además de una voracidad
recaudatoria exagerada, por lo que se ha ganado a pulso su horrible
imagen. Creo que el problema es que existe un núcleo pequeñísimo de
directores (Teddy Bautista, Ramoncín, Víctor Manuel…) que llevan
varias décadas manejando grandes cantidades de dinero y que son los
únicos que están contentos con la SGAE, además de los grandes
vendedores. La sociedad la componen decenas de miles de socios, pero
tienen derecho a voto muy pocos, con lo que es fácil tener todo
controlado. Se mueve muchísimo dinero, así que la sombra de la
corrupción aparece como en otros sectores; y luego está el problema
(tal vez el más grave) de que sean los mismos quienes lo manejen todo
desde hace tanto tiempo. Y qué decir de cuando viene (por ejemplo)
Víctor Manuel a Rodiezmo y da un concierto multitudinario que no paga
derechos de autor Eso sí, si una ONG o un grupo de estudiantes quiere
representar una obra de Lorca, rápidamente tendrá a la SGAE detrás. Y
tampoco es raro que envíe a alguien a ‘espiar’ (o grabar) qué canciones
toca la orquesta en un banquete de boda”