La sanidad publica en peligro

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Published on febrero 27, 2012 with 2 comentarios">2 comentarios

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  • http://cuentameloespaña.com/ leoword

     Bien explicado.

  • MDF

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    Crónicas de Spainlandia:

    Si muchos son los que a
    estas alturas aceptan el gran parecido de este expolio económico con
    el de la Gran Depresión del siglo XX, aún son pocos los que no se
    han percatado de la gran similitud entre las respectivas situaciones
    políticas. Tanto el fascismo como el nazismo aprovecharon la extensa
    desilusión generada en las clases medias por unas izquierdas que se
    mostraron incapaces de implementar una alternativa real, con las
    masas detrás, para frenar el robo creciente y suicida perpetrado por
    las entonces clases dominantes. ¡Qué ardan las avenidas! no era en
    tales tiempos, ni lo es ahora, una estrategia de finalidad
    revolucionaria, era y es simplemente una desesperante necesidad de
    las clases sociales medias y basales. El equivalente a un nicho
    evolutivo darwiniano que si una especia deja libre otra lo ocupará.
    Y si las izquierdas lo abandonan, si no satisfacen tal reclamación,
    lamentablemente otros, ya sin antorchas ni Führer pero con la misma
    carencia de escrúpulos, volverán y lo harán. No se olvide que el
    nazismo fue un electo y particular keynesiano: extrajo al alemán de
    la depresión y la miseria, le otorgó el pleno empleo, le permitió
    disfrutar de la vivienda… Que ello se alimentara de la vecina
    sangre y territorio, de la reinstauración de una esclavitud asesina,
    de la detención preventiva de millones de nuevos parias, de su
    traslado y aniquilación en una industria diseñada para el
    exterminio… fueron para ese alemán sólo un “daño colateral”
    ante el cual debía taparse oídos y nariz y vendarse los ojos.
    ¡Volverán!.

    ¡Y ya están volviendo!.
    Incapaces de reaccionar en esa calle que por historia es nuestra y no
    de ellos, con la boca abierta más allá de nuestras posibilidades
    biológicas, veremos como a la “matanza de Badajoz”, a la
    cruenta “represión de la bahía de Cádiz”, a los civiles
    asesinados en la “carretera de la muerte de Málaga a Almería”
    y a un largo, largísimo, etcétera se les niega la condición de
    crímenes contra la humanidad alegando, para justificar la infamia,
    que la ley penal no puede aplicarse con carácter retroactivo y
    olvidando, también para justificar la infamia, que al no prescribir
    jamás tales delitos, pues nadie legítimamente puede hablar en
    nombre de la humanidad, toda institución jurídica ostenta la
    ineludible obligación de perseguirlos “in saecula saeculorum”.
    Es más, y terriblemente más, negando esa aplicación retroactiva al
    delito de genocidio estarán declarando nulos por vía “de
    facto” los mismos “Juicios de Núremberg”, y
    absolviendo “post mortem” a todo condenado en ellos por
    esos horrendos crímenes. Los implacables asesinos de 5.934.000
    judíos (1.500.000 con menos de 12 años), de 3.500.000 soviéticos
    prisioneros de guerra, de 1.900.000 polacos, de 1.670.000 eslavos, de
    1.500.000 gitanos, de 500.000 minusválidos (más 300.000
    esterilizados), de 200.000 masones, de 15.000 homosexuales (más
    cientos castrados por orden judicial), de 5.000 testigos de Jehová,
    de… serán “de facto” declarados “inocentes”.
    Sus crímenes fueron legales, amparados plenamente por el
    ordenamiento jurídico de la Alemania nazi, y únicamente fue posible
    condenarlos tras derogarlo con la rendición incondicional del
    régimen hitleriano. Con la victoria la legislación penal Aliada se
    impuso, y se aplicó retroactivamente en esa Alemania destruida en
    todos los sentidos. ¿Qué haremos las izquierdas cuando semejante
    aberración de lo Justo vea la luz?. ¿Seguiremos anclados a un
    sillón y al sueldo de un Parlamento que ya hace tiempo dejó de
    representar a este pueblo?. ¿Seguiremos anclados a un “bla,
    bla, bla…” y a un “que me voy a la calle”, poniendo
    el pie en la acera para después volver a retirarlo, salmodiando
    incesantemente una estrategia que ya hace tiempo todos vemos asimismo
    como inútil?. ¿Seguiremos convocando movilizaciones atomizadas que
    por así serlo y por ser dirigidas bajo el indiscutible y cobarde
    lema del “peace and love” garanticen más cadáveres que
    victorias y servir mejor al opresor que al oprimido?. ¿Seguiremos…?

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    http://aims.selfip.org/spanish_revolution.htm