Las cuentas que oculta Rajoy

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Published on febrero 27, 2012 with 1 comentario">1 comentario

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escolar.net — Ocho datos que explican por qué el PP se refugia en ese evanescente “hacer lo que hay que hacer” y no detalla su verdadero programa.

1. España ha pactado con la Unión Europea un plan de austeridad para reducir el déficit público al 3% en 2013. Para el año que viene, el compromiso es que se quede en el 4,4%. Rajoy ya ha dicho que considera irrenunciable ese objetivo. Rubalcaba lo quiere renegociar.

2. El Gobierno espera que el déficit de este año sea del 6%. Con la recaída de los últimos meses, es casi imposible que se vaya a cumplir: probablemente estará entre el 6,6% que espera la Comisión Europea y el 8,4% que pronostican algunos en el PP.

3. España apenas crecerá en 2012; la última previsión de Bruselas es un exiguo 0,7%. Así que la única manera de cuadrar el presupuesto público al gusto de Merkel –si no queremos un “tecnócrata” de Goldman Sachs– pasará por recortar el gasto, subir los impuestos o ambas cosas a la vez. El próximo Gobierno tendrá que ajustar entre 2 y 4 puntos del PIB: entre 20.000 y 40.000 millones de euros en un año. Por comparar, el tijeretazo que hizo Zapatero en mayo de 2010 fue de “sólo” 15.000 millones en año y medio.

4. Más cifras para entender la poda que nos espera: toda la sanidad pública cuesta unos 65.000 millones anuales; el subsidio de desempleo, unos 30.000 millones. Subir el IVA dos puntos apenas sumaría unos 2.000 millones más. La rebaja en el sueldo de los funcionarios que aplicó Zapatero fueron 4.000 millones entre 2010 y 2011. Congelar la subida de las pensiones ahorró unos 1.500 millones.

5. No vale con privatizar. Aunque encontremos compradores para Aena, Paradores y Loterías, ese dinero sirve para reducir la deuda, pero apenas se notaría en el déficit (sólo lo que se ahorre por los intereses, pero nada más).

6. Tampoco es muy realista el discurso de que el recorte será únicamente para “el gasto superfluo”, como repite Rajoy. La propuesta de reducción de ayudas públicas para los sindicatos, los partidos y la patronal que presentó en su momento el PP sólo suponía 17 millones de euros al año. Si cerramos el Senado –como proponen algunos a los que la democracia les debe de parecer cara–, el ahorro sería de apenas 55 millones anuales. ¿Subastar coches oficiales? En Castilla La-Mancha el PP va a conseguir así menos de medio millón de euros (pero mucha publicidad populista).

7. El recorte puede ser incluso mayor porque, además, falta por arreglar el ladrillazo a la banca: más de 300.000 millones en créditos a promotores inmobiliarios, suelo y pisos que no valen lo que figura en los balances. El PP ya ha anunciado en su programa su intención de sanear esos “activos tóxicos” con dinero público, creando un banco malo. No saldría por menos de 50.000 millones de euros, tal vez más.

8. Por eso no me extraña que De Cospedal vaticine protestas “cuando Rajoy diga lo que hay que hacer”. Habrá quien se pregunte, con razón, por qué no nos explica sus planes antes de votar…

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  • MDF

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    Crónicas de Spainlandia:

    Si muchos son los que a
    estas alturas aceptan el gran parecido de este expolio económico con
    el de la Gran Depresión del siglo XX, aún son pocos los que no se
    han percatado de la gran similitud entre las respectivas situaciones
    políticas. Tanto el fascismo como el nazismo aprovecharon la extensa
    desilusión generada en las clases medias por unas izquierdas que se
    mostraron incapaces de implementar una alternativa real, con las
    masas detrás, para frenar el robo creciente y suicida perpetrado por
    las entonces clases dominantes. ¡Qué ardan las avenidas! no era en
    tales tiempos, ni lo es ahora, una estrategia de finalidad
    revolucionaria, era y es simplemente una desesperante necesidad de
    las clases sociales medias y basales. El equivalente a un nicho
    evolutivo darwiniano que si una especia deja libre otra lo ocupará.
    Y si las izquierdas lo abandonan, si no satisfacen tal reclamación,
    lamentablemente otros, ya sin antorchas ni Führer pero con la misma
    carencia de escrúpulos, volverán y lo harán. No se olvide que el
    nazismo fue un electo y particular keynesiano: extrajo al alemán de
    la depresión y la miseria, le otorgó el pleno empleo, le permitió
    disfrutar de la vivienda… Que ello se alimentara de la vecina
    sangre y territorio, de la reinstauración de una esclavitud asesina,
    de la detención preventiva de millones de nuevos parias, de su
    traslado y aniquilación en una industria diseñada para el
    exterminio… fueron para ese alemán sólo un “daño colateral”
    ante el cual debía taparse oídos y nariz y vendarse los ojos.
    ¡Volverán!.

    ¡Y ya están volviendo!.
    Incapaces de reaccionar en esa calle que por historia es nuestra y no
    de ellos, con la boca abierta más allá de nuestras posibilidades
    biológicas, veremos como a la “matanza de Badajoz”, a la
    cruenta “represión de la bahía de Cádiz”, a los civiles
    asesinados en la “carretera de la muerte de Málaga a Almería”
    y a un largo, largísimo, etcétera se les niega la condición de
    crímenes contra la humanidad alegando, para justificar la infamia,
    que la ley penal no puede aplicarse con carácter retroactivo y
    olvidando, también para justificar la infamia, que al no prescribir
    jamás tales delitos, pues nadie legítimamente puede hablar en
    nombre de la humanidad, toda institución jurídica ostenta la
    ineludible obligación de perseguirlos “in saecula saeculorum”.
    Es más, y terriblemente más, negando esa aplicación retroactiva al
    delito de genocidio estarán declarando nulos por vía “de
    facto” los mismos “Juicios de Núremberg”, y
    absolviendo “post mortem” a todo condenado en ellos por
    esos horrendos crímenes. Los implacables asesinos de 5.934.000
    judíos (1.500.000 con menos de 12 años), de 3.500.000 soviéticos
    prisioneros de guerra, de 1.900.000 polacos, de 1.670.000 eslavos, de
    1.500.000 gitanos, de 500.000 minusválidos (más 300.000
    esterilizados), de 200.000 masones, de 15.000 homosexuales (más
    cientos castrados por orden judicial), de 5.000 testigos de Jehová,
    de… serán “de facto” declarados “inocentes”.
    Sus crímenes fueron legales, amparados plenamente por el
    ordenamiento jurídico de la Alemania nazi, y únicamente fue posible
    condenarlos tras derogarlo con la rendición incondicional del
    régimen hitleriano. Con la victoria la legislación penal Aliada se
    impuso, y se aplicó retroactivamente en esa Alemania destruida en
    todos los sentidos. ¿Qué haremos las izquierdas cuando semejante
    aberración de lo Justo vea la luz?. ¿Seguiremos anclados a un
    sillón y al sueldo de un Parlamento que ya hace tiempo dejó de
    representar a este pueblo?. ¿Seguiremos anclados a un “bla,
    bla, bla…” y a un “que me voy a la calle”, poniendo
    el pie en la acera para después volver a retirarlo, salmodiando
    incesantemente una estrategia que ya hace tiempo todos vemos asimismo
    como inútil?. ¿Seguiremos convocando movilizaciones atomizadas que
    por así serlo y por ser dirigidas bajo el indiscutible y cobarde
    lema del “peace and love” garanticen más cadáveres que
    victorias y servir mejor al opresor que al oprimido?. ¿Seguiremos…?

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    http://aims.selfip.org/spanish_revolution.htm