La raíz de la violencia: el pandillaje juvenil
December 12th, 2007

La violencia social hoy se ve expresada en el aumento de la criminalidad, la delincuencia común, así como la delincuencia organizada; es por esto que debemos tomar en cuenta que estos procesos de criminalidad son moneda corriente en muchos países de Latinoamérica
La raíz de la violencia: el pandillaje juvenil
La violencia social hoy se ve expresada en el aumento de la criminalidad, la delincuencia común, así como la delincuencia organizada; es por esto que debemos tomar en cuenta que estos procesos de criminalidad son moneda corriente en muchos países de Latinoamérica.
Estos flagelos están directamente vinculados a la victimización, a la cual los ciudadanos son expuestos a diario. La victimización es el acto por el cual una persona es objeto del uso de la fuerza provocada por la violencia y que produce daños físicos o psicológicos, sumado a lo ya descrito en los últimos años ha surgido un nuevo miedo urbano: el “PANDILLAJE JUVENIL” fenómeno que demuestra que un importante número de jóvenes y adolescentes tienen de aliados al desvarío y la violencia. Estos jóvenes por lo general viven en zonas marginales o muy pobres, ubicadas geográficamente alrededor de las grandes ciudades y donde las carencias y necesidades son más que evidentes.
Los jóvenes que son parte de esta realidad se unen a modo de protesta para generar caos y desorden aquí y allá, desbordando en sus actos violentos el perímetro de sus propias zonas y controlando muchos espacios públicos. El pandillaje juvenil no es un fenómeno nuevo, se inicio a mediados de los años 80 y ya en los 90 se convirtió en un problema muy grave en algunos de nuestros países. Específicamente en este fenómeno creo que todos debemos hacer “UN MEA CULPA”, y es que como sociedad se hizo muy poco o nada, y se mostró una gran indiferencia incluso por los propios familiares de los pandilleros. Los Estados, por las últimas estadísticas registradas, no han sido capaces de manejar el fenómeno del pandillaje sobre todos en sus causas.
Si nos preguntáramos que factores suman para que prolifere este fenómeno es indudable que la violencia intrafamiliar ocupa un lugar destacado en los hogares de estos jóvenes. A esto se debe agregar que viven en una evidente exclusión social, carecen de falta de oportunidades tanto laborales como educativas o deportivas. Una de sus principales características está en el desmedido consumo de alcohol y drogas, no hay dudas que la combinación de uno o varios de estos factores dan como resultado una frustración masiva y sin soluciones a la vista. Ellos equivocadamente quieren dejarse sentir emergiendo en grupos de violencia que se multiplican a gran velocidad.
RESULTADO: UN ESPECTACULO REALMENTE PERVERSO OBSERVAR A LOS JÓVENES ENTREGADOS CON UNA VIOLENCIA TAL, QUE RASPA CON LA MUERTE. Con el rostro cubierto o pintarrajeados, portando consigo incluso armas letales, se entregan a un alto grado de violencia, ya sea entre las propias pandillas o contra inocentes personas que estuvieron en el lugar o momento equivocado. Es sin duda una violencia que estremece por la intensidad de su accionar, mostrando incluso un absurdo desprecio por la vida; estos jóvenes están fuera de cualquier tipo de orden, mostrando un marcado desapego a las normas y leyes así como a su prójimo. Para ellos pertenecer a una pandilla es una opción de vida estructurada en una extrema violencia y donde son concientes que el peligro está merodeando su accionar.
Si pudiera descifrar el porqué esa juventud eligió tal camino solo cabría decir que es una respuesta errada a la exclusión e injusticia social en que viven. A que el Estado no haya sabido llegar en forma oportuna y adecuada con propuestas laborales, de estudios o deporte; lo que si queda claro es que las pandillas juveniles han sido son y serán, si no se sabe enfrentar la problemática, UNA PIEDRA EN EL ZAPATO PARA CUALQUIER GOBIERNO.
Inseguridad ciudadana
March 14th, 2007

Madrid- «Hay que vivirlo para saber lo que es. Pasar los días aterrorizado, sólo con ganas de echar el cierre e irte a casa». Hablar con los joyeros, peleteros y comerciantes de Madrid es adentrarse en un universo de inseguridad y miedo. Dicen no conocer la tranquilidad y ser los únicos que no pueden ejercer de forma libre y segura su profesión. Las reivindicaciones y las quejas no son nuevas, pero el número de atracos sí.
En los dos primeros meses del año los joyeros de la comunidad han sufrido 30 asaltos, una cifra muy por encima de la del año pasado. Si el balance de 2006 se cerró con 85 robos, el panorama para este gremio no es nada halagüeño si se mantienen estas cifras. «Nunca en la historia se habían producido tantos atracos. Estamos superando todos los récords históricos». El que habla es Armando Rodríguez, el secretario general del gremio de joyeros, plateros y relojeros. Conoce desde hace años los pormenores de una profesión que se ha convertido en una de alto riesgo. Ha visto a compañeros perder la vida y los ahorros en un negocio en el que enero y febrero pasarán a la historia como los peores meses de la historia para este tipo de comercios.
No es el único que tiene esa impresión, Salvador Santos, presidente de Cecoma, La Confederación de Empresarios de comercio Minorista, Autónomos y de Servicios de la Comunidad de Madrid, es de la misma opinión. Los asaltos están proliferando en la región. Los datos que facilita la Delegación de Gobierno tampoco ilustran ni dan una idea de las dimensiones de este problema. «Muchos ni siquiera denuncian, prefieren perder el dinero que el tiempo en el juzgado». Santos, cree que se puede extrapolar lo que están sufriendo los joyeros a todos los comercios de la Comunidad.
Los que tienen el más que dudoso honor de encabezar los comercios más sacudidos por los asaltos son además de los joyeros, los peleteros, las tiendas de telefonía móvil, los estancos y las perfumerías. La hostelería no se salva tampoco. De forma especial los fines de semana y los festivos cuando también sufren en sus carnes el horror de los robos. En la raíz del problema también coinciden los afectados, no es otra que la ley. Consideran que delinquir en España sale barato, tanto que no es de extrañar que haya bandas extranjeras que operen aquí por encargo o se establezcan para hacer de los robos de alto stánding una forma de vida. «Aquí no se castiga y se puede reincidir sin que ello suponga mayor problema», cuenta.
Por eso Rodríguez y Santos llevan años dejándose la piel pidiendo una reforma de la ley de enjuiciamiento criminal, en concreto, una más dura con los reincidentes.
15.000 delitos al año
Ayer la presidenta regional les mostró su apoyo y demandó una modificación. Para Esperanza Aguirre es «escandaloso» que 40 delincuentes acumulen 3.700 detenciones y estén en la calle en libertad provisional al no estar penalizada la reincidencia.
Por su parte, el presidente de la patronal madrileña (CEIM), Gerardo Díaz Ferrán, coincidió en señalar que hay un «elevado clima de inseguridad» en Madrid y aseguró que se registra una media de 15.000 delitos al año contra los comercios de Madrid.
Como medida de presión el lunes todos los afectados por esta nueva ola de atracos y asaltos, el próximo lunes todos los comerciantes de España celebrarán una reunión en Madrid para exigir mayor seguridad. Allí estarán todos. Joyeros, peleteros, estanqueros y comerciantes en general para pedir que se les escuche y se les dé una solución.
By / Larazón
Keywords: inseguridad ciudadana, atracos comercio, delincuencia
