“Los muros siempre fueron odiosos, aunque hayan servido de escudo protector. Algunos, como la Muralla China, tocan la niebla de los mitos. Otro, como el de Berlin, fue la expresión de una cárcel que mucha gente no criticó demasiado porque, decían, preservaba la experiencia comunista de la infección occidental. Hubo una vasta Cortina de Hierro en Europa y hubo sangrientas Cortinas de Bambú en Asia oriental. Pero la Muralla China es ahora un objetivo turístico, el Muro de Berlín un melancólico recuerdo y las Cortinas de Hierro y de Bambú se han evaporado en la fiebre de una nueva y creciente prosperidad.
En 2003, empezó Israel a construir el muro que lo separa de los territorios palestinos. Pocas veces pudo observarse un rechazo tan feroz a emprendimiento alguno, con fotografías, artículos y reportajes que insistían en su caracter monstruoso. El caso fue llevado a casi todos los foros internacionales. Se le dio una importancia tan grande que barrió de las agendas otros temas urgentes. (…) Luego el caso fue llevado a la Corte Internacional de Justicia, que falló contra Israel. También a la Asamblea General de las Naciones Unidas, que tambien falló contra Israel. El muro no es tal en toda su extensión: solo el 8% esta formado por el concreto difundido en las fotos y los videos, y se limita a los lugares en que es necesario proteger a la población de los francotiradores. He visto con mis ojos los agujeros de los proyectiles contra viviendas, escuelas y hasta dispensarios, que ahora agradecen la presencia de este escudo. El 92% restante es una cerca de alambre con visores para detectar a los terroristas, según el detallado informe del Washington Institute for Near East Policy.
No ha dejado de sorprenderme que se haya acusado a Sharon de haber ideado el muro. En realidad Sharon y el espectro mas nacionalista de Israel se han opuesto a su construcción, porque significaba reconocer que las tierras que quedan al otro lado no son israelíes. Significaba un explícito reconocimiento de los derechos palestinos. Significaba, ademas, dejar con menos protección a las colonias construidas lejos del territorio propiamente israelí. La idea fue concebida por los progresistas, izquierdistas y pacifistas de Israel, entre los cuales se destaca el celebrado escritor Amos Oz. Decín que Israel debe cesar la ocupación, fijar sus propios limites y dedicarse a ejercer la pura defensa, como en los gloriosos tiempos originales.
Yasser Arafat rechazó en Camp David el audaz ofrecimiento israeli de crear enseguida un Estado palestino con el 100% de Gaza, el 97% de Cisjordania y la soberanía compartida de Jerusalén Este. En lugar de avanzar hacia la paz, el lider palestino prefirió desencadenar la segunda intifada, más cruel que la primera, y multiplicó los atentados suicidas. Fue Arafat quien celebró a las primeras mujeres suicidas, a quienes llamo “rosas de nuestra causa”. Las presiones de todo tipo no consiguieron disminuir los atentados y el gobierno de Sharon entendió por fin que la propuesta izquierdista, que había rechazado hasta ese momento, era la única que podía disminuir el azote de las bombas (…).
Hasta ahora, se ha construido menos de la mitad de la cerca, pero se ha reducido en mas de un 95% la frecuencia de los atentados. Su objetivo de desalentar los atentados terroristas y salvar vidas ha demostrado ser un éxito indiscutible.
Una novedad mas grande es el hecho de que existen otros muros, mas viejos y agresivos, sobre los que muy poco se habla. ¿Es un misterio? ¿O es parte de la tendenciosidad que moviliza a los formadores de la opinion publica?
1) ¿ Por que no se condena el espantoso muro del Sahara Occidental?

2) ¿Las horribles cercas de