SMS fraudulentos
Posted on : 30-09-2010 | By : leoword | In : Telefonía
Tags: facturación, fraudes, sms
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- Lo primero que pienso cuando un amigo me dice que está subscrito a un servicio de alertas para móvil o incluso a una empresa que le promete recibir cada día mensajes de alta calidad informativa es que:
* Le va a llegar la factura de su vida y a lo mejor ni se lo espera.
* No sería capaz de decirnos claramente el precio de ese servicio.
* Le están haciendo el lío prometiéndole todo tipo de ventajas irreales.
En definitiva, se ha hecho abducir por colores y melodías de empresas que aprovechan la legalidad para ejercer un lucro rápido. Te suscribes a un servicio que te cobra por cada mensaje que recibes independientemente de su valor real.
Y es que los mensajes cortos de móvil denominados premium tienen un coste mucho más elevado que el de un mensaje convencional y su regulación es confusa…
¿Qué opina de que Iker Casillas haya utilizado a Sara Carbonero como tapadera para ocultar su relación con Belén Esteban y ésta a su vez le haya confesado a él que siempre ha estado colada por el señor del pelo canoso del Telediario? Si está furioso mande un mensaje al XXXX. Si ahora ya podrá dormir tranquilo, mande dos.
Hace poco el Ministerio de Industria sacó una normativa para evitar que los consumidores gasten mucho y garantizar que sepan cuánto invierten. ¿Esto es real? No del todo, ya sabemos que la mayoría del público de los programas del corazón es gente que no conoce lo que se gasta cuando manda un mensaje y que los que promueven el servicio son animales despiadados a los que realmente les es indiferente que un señor esté enviando decenas de mensajes para contestar a preguntas del corazón presa de un ávido vicio parkinsoniano, deseoso de ver sus palabras durante tres segundos en pantalla. ¡Y es que todos somos famosos hoy en día, unos cobran y otros pagan, pero todos con un ratito de fama!
Además, los menores suelen ser un público apetitoso. El niño es fácil de engatusar, no lleva mucho control de sus gastos y tiene menos capacidad de reacción. Para cuando los padres han reaccionado, la empresa ya ha engrosado sus arcas considerablemente y puede seguir con su peculiar modelo de negocio con otros tantos ingenuos que ven sus anuncios.
Una de las cosas buenas de la regulación es que se impide la práctica de solicitar dos o más mensajes para proporcionar el servicio, una triquiñuela que se llevaba a cabo sin avisar al consumidor de que hacía falta más de un SMS para obtener el servicio. Esto se había convertido en habitual, sobre todo, en el caso de comprar tonos para el teléfono móvil o participar en concursos de televisión. Eso sí, se sigue permitiendo que se promueva una suscripción o “darse de alta en alertas” y que se cobre por cada mensaje que envía la empresa, sea cual sea.
Esperamos que día a día se pueda ajustar la ética con el interés económico y que la sociedad premie a aquellos que tengan esa responsabilidad. El problema está en que dicho interés es creado por la misma sociedad. Y aquí llega el momento de la Educación.






